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Domina las opciones de fuentes en Embird: guía orientada a producción
Si alguna vez has comprado un alfabeto de bordado “listo para usar” en el que cada letra viene como archivo de puntadas individual (normalmente .PES), ya conoces la promesa: lettering más rápido sin tener que ir fusionando archivos uno por uno. La realidad, muchas veces, es más caótica. Tecleas una “B” y no sale nada —o peor— tienes que escribirla entre comillas para que aparezca la letra correcta. Y todavía más peligroso: la trampa de redimensionar. Un simple cambio de tamaño en software puede convertir una letra satinada nítida en un desastre con huecos… o en un “parche antibalas” tan denso que te rompa la aguja.
Como bordador/a, estás gestionando riesgo de producción. Un atajo pequeño en el software puede terminar en una prenda arruinada y horas de descosido.
En este análisis a fondo para Embird Editor, vamos más allá de “qué botón tocar” y entramos en el porqué y el cómo de una gestión profesional de alfabetos:
- La solución: cómo usar fuentes hechas de archivos individuales sin un tecleo errático.
- El mapeo: cómo corregir de forma permanente el fallo de “tengo que escribir comillas para que salga una letra”.
- La física: la diferencia crítica entre Stitch Files (.PES) y Object Files (.EOF) cuando redimensionas.
- El pre-flight: cómo usar Density Map y X-Ray para verificar visualmente antes de gastar un solo centímetro de estabilizador.

El problema de “Add Folder” para alfabetos
Embird Editor ofrece varios flujos de trabajo para fuentes. Aquí nos centramos en el método en el que una fuente se construye a partir de archivos de puntadas separados: es decir, cada carácter es su propio archivo .PES. El objetivo es teclear en el teclado y que Embird coloque automáticamente el archivo de puntadas correspondiente.
Qué falla con “Add Folder”
La lección del vídeo muestra un fallo concreto que aparece cuando importas un alfabeto con el método automático “Add Folder”. Aunque los números (0–9) suelen mapear bien, algunas letras rompen la lógica.
Por ejemplo, al teclear B puede que no aparezca una “B” en pantalla a menos que la escribas entre comillas ("B").
Esto revienta el flujo de trabajo. Si estás personalizando equipaciones o regalos, no puedes permitirte la carga mental de recordar “teclas secretas” para letras aleatorias. Esa fricción termina en errores.



Por qué importa (más allá de la comodidad)
Un mapeo inconsistente no solo molesta; es un riesgo. Cuando el software “pelea” contigo, es más probable que:
- Coloques el carácter equivocado y no lo detectes hasta que la máquina ya va bordando.
- Pierdas tiempo de producción descosiendo un nombre en una prenda terminada.
- Pierdas confianza en tu biblioteca de fuentes y vuelvas al método lento de “importar y fusionar” manualmente.
Si trabajas para clientes, esa fricción baja el rendimiento. Si eres aficionado/a, te quita las ganas.
Consejo de organización: si la fuente comprada incluye varios tamaños (por ejemplo, 1", 2", 3"), no los mezcles en una sola carpeta. El sistema ordenará por nombre y acabarás con tres archivos distintos de “A” uno al lado del otro. Antes de abrir Embird, crea una estructura limpia en tu disco: una carpeta por tamaño. Así, cuando mapees, estarás asignando una altura concreta y no adivinando.
El cuello de botella de eficiencia
Cuando arreglas este flujo en el software, tu velocidad sube mucho. Pero enseguida verás que el cuello de botella se mueve del ordenador al bastidor. Aquí es donde las herramientas físicas marcan diferencia. Muchos talleres de producción rápida usan una estación de colocación del bastidor para bordado a máquina para que el tiempo que ahorras en el PC no se pierda peleando con la alineación de camisetas en la mesa.
Paso a paso: mapeo manual de fuentes en Embird Editor
El mapeo manual es una inversión de “lo haces una vez y lo aprovechas siempre”. Requiere unos minutos de clics, pero devuelve la relación natural entre tu teclado y el bordado.

Paso 1 — Confirma el fallo
Antes de remapear, verifica el comportamiento exacto.
- Abre Embird Editor.
- Selecciona Insert Text y elige la fuente importada.
- Escribe una cadena de prueba (por ejemplo,
ABC 123). - Chequeo visual: mira la pantalla. ¿Apareció la “B”? ¿O salió un hueco o un símbolo raro?
Checkpoint: ya identificaste qué caracteres no están respondiendo a las pulsaciones correctas.
Paso 2 — Clic derecho para asignar el archivo correcto
Este es el arreglo clave. Le estás diciendo a Embird: “cuando pulse esta tecla, carga este archivo .PES concreto”.
- Localiza la lista de mapeo (la columna vertical de caracteres).
- Busca el hueco del carácter que quieres corregir (por ejemplo, el de “C”).
- Haz clic derecho en ese hueco. Se abrirá un explorador de archivos.
- Entra en la carpeta de tu fuente y haz doble clic en el .PES correspondiente a esa letra.
- Espera un momento a que Embird procese el enlace.

Checkpoint: el hueco debería mostrar ahora la vista previa correcta de la letra.
Paso 3 — Repite y mantén tamaños aislados
Repite esto para cada carácter desajustado. Es repetitivo, pero queda guardado.
Consejo crítico sobre tamaños: trata cada tamaño como un “set” distinto. Si tienes una versión de 1" y otra de 2" de la misma fuente, mapéalas como bibliotecas separadas (por ejemplo, “Script 1in” y “Script 2in”). No las mezcles. Usar una “A” de un tamaño distinto dentro del mismo nombre se ve poco profesional y puede generar saltos/jump stitches innecesarios.
Paso 4 — Alternativa: método con .txt
El vídeo menciona brevemente el uso de un archivo de mapeo .txt. Básicamente, es un texto que le indica al software qué nombre de archivo corresponde a cada tecla.
- Clic derecho manual: ideal si aprendes mejor viendo y/o si es un set pequeño.
- Método con archivo de texto: mejor si te manejas bien con carpetas, nombres y procesos por lotes.
Ambos buscan lo mismo: tecleo normal.
Checklist de preparación (configuración de software)
- Modo correcto: confirma que estás en Embird Editor, no en Studio.
- Higiene de carpetas: asegúrate de que el tamaño que vas a mapear está en su propia carpeta.
- Verificación de archivos: confirma que son archivos de puntadas (.PES, .DST, etc.), no imágenes.
- Bloque de tiempo: reserva 15 minutos sin interrupciones. Las pausas a mitad del mapeo suelen acabar en asignaciones equivocadas.
Por qué redimensionar archivos de puntadas arruina el diseño
Aquí está la diferencia entre trabajar “a ojo” y trabajar como profesional. La pregunta más común de quien empieza es: “¿Puedo coger estas letras y redimensionarlas para que entren en mi bastidor?”
La respuesta es: técnicamente sí, pero en la práctica es arriesgado.
Stitch Files vs. Object Files: arcilla vs. estatua
- Object File (.EOF): es como arcilla húmeda. Si la estiras, el software “añade arcilla” (puntadas) para mantener la densidad. Recalcula la estructura.
- Stitch File (.PES): es como una estatua de bronce. Las puntadas ya están “fundidas”. Si estiras una estatua un 50%, no aparece más bronce: aparecen huecos. Si la encoges, no desaparece bronce: lo aplastas y lo vuelves un bloque duro y denso.
La física del fallo (riesgos al redimensionar)
Sue demuestra redimensionar una letra “R” de forma agresiva. Esto es lo que pasa en el bordado:
- Aumentar tamaño (>20%): aumenta la distancia entre penetraciones.
- Resultado: los satines se convierten en “vías de tren” (railroad tracks). Se ve la tela entre puntadas. Se engancha con facilidad.
- Reducir tamaño (>20%): el mismo número de puntadas se comprime en menos espacio.
- Resultado: la densidad se dispara. El bordado queda rígido (“antibalas”).
- Riesgo: más fricción en aguja e hilo, con roturas de hilo, agujas partidas o incluso agujeros en tejidos delicados.



La regla del 20% (y cómo aplicarla)
El vídeo sugiere un límite de ~20% para redimensionar archivos de puntadas. Es una referencia sólida.
- Zona segura para principiantes: +/- 10%.
- Zona de precaución: +/- 10–20% (revisar densidad sí o sí).
- Zona de peligro: >20% (probable fallo sin edición avanzada).
Realidad comercial: si necesitas de forma habitual una letra de 3" pero solo tienes la de 2", no la fuerces. Compra el tamaño correcto. Un archivo cuesta menos que una sudadera arruinada.
Herramientas para consistencia
Cuando pruebas letras redimensionadas, vas a bastidorar retales una y otra vez. Los bastidores estándar pueden dejar marcas de presión del bastidor en prendas delicadas o cansarte la mano. Por eso muchos talleres pasan de bastidores estándar bastidores de bordado para máquina de bordar a bastidores de bordado magnéticos. Los imanes dan tensión consistente sin el “rozamiento mecánico” de los aros, y ayudan a preservar el tejido durante la fase de pruebas.
Cómo usar Density Map para comprobar calidad
Nunca bordes un archivo redimensionado “a ciegas”. Embird te da herramientas para ver la estructura antes de mandar nada a la máquina.
Chequeo visual pre-flight
- Redimensiona la letra (archivo de puntadas).
- View > Density Map: representa visualmente la densidad.
- Busca: zonas muy “calientes” (demasiada densidad) y zonas débiles con huecos.
- View > X-Ray: muestra el apilado de puntadas (incluyendo la estructura interna).
- Busca: un “apelotonamiento” de líneas o una estructura desordenada. Una letra sana se ve organizada.




Métricas de éxito (qué mirar)
- Columnas de satén: deben verse sólidas, pero no como un bloque macizo.
- Esquinas: revisa esquinas internas de letras como V, W o M. Son puntos típicos de exceso de densidad al reducir tamaño.
Árbol de decisión: ¿puedo redimensionar esto?
Usa esta lógica antes de pulsar Start:
1. Identifica el tipo de archivo
- ¿Es .EOF (objeto)? -> Redimensiona con libertad (recalcula).
- ¿Es .PES/.DST (puntadas)? -> Ve al paso 2.
2. Revisa el porcentaje
- ¿El cambio es < 10%? -> Normalmente seguro.
- ¿El cambio es 10–20%? -> Con cautela. Revisa densidad.
- ¿El cambio es > 20%? -> PARA. Usa otro tamaño.
3. Inspección visual (el filtro)
- ¿Density Map muestra puntos extremos? -> PARA.
- ¿X-Ray muestra huecos tipo “railroad track” en satines? -> PARA.
- ¿Se ve equilibrado? -> Pasa al paso 4.
4. Contexto del material
- ¿Tejido estable (denim/lona)? -> Recomendable prueba en retal.
- ¿Tejido difícil (elástico/fino)? -> Prueba obligatoria con estabilizador cutaway.
Si te cuesta mantener tensos tejidos resbaladizos o gruesos durante estas pruebas, un bastidor de bordado magnético puede ahorrarte mucha frustración: sujeta capas más gruesas sin pelear con el tornillo, y te deja un campo de prueba más plano y seguro.
Primer
Esta lección forma parte de un flujo de trabajo pensado para velocidad sin comprometer calidad.
- Velocidad: se consigue mapeando el teclado (teclear en lugar de fusionar).
- Calidad: se mantiene respetando la física de los archivos de puntadas y verificando densidad.

Prep
El software es solo la mitad. El éxito real en bordado depende de la preparación física. Aquí tienes consumibles “invisibles” y chequeos que los profesionales hacen siempre.
Consumibles ocultos y chequeos físicos
- Agujas: si vas a probar un diseño redimensionado (más denso), usa una aguja nueva de bordado o Topstitch (75/11 o 90/14). Una aguja gastada en alta densidad casi garantiza rotura de hilo.
- Estabilizador: no pruebes sobre “cualquier cosa”. Usa el estabilizador real (por ejemplo, cutaway para punto) que usarás en el trabajo final.
- Tijeras: ten a mano tijeras curvas bien afiladas. En fuentes redimensionadas suelen aparecer hebras largas que hay que recortar para evaluar bien el acabado.
Checklist de preparación (pre-digitizing)
- Higiene de archivos: tamaños del alfabeto separados en carpetas distintas.
- Mapeo: decidido entre mapeo manual o método con archivo de texto.
- Material: retal similar a la prenda final para pruebas.
- Bastidorado: selecciona el bastidor más pequeño que permita el diseño para maximizar tensión. (Nota: bastidores de bordado magnéticos van muy bien aquí para cambios rápidos entre retales de prueba).
Setup
Esta es tu fase de configuración única.
Pasos de configuración
- Abre Embird Editor.
- Ve a la opción de fuentes basada en archivos de puntadas individuales.
- Haz clic derecho en el hueco del carácter.
- Navega a la carpeta específica (por ejemplo, “Block Font 1 Inch”).
- Selecciona el archivo .PES.
- Repite para A–Z, 0–9.
Chequeo visual: escribe una frase rápida como “PACK MY BOX WITH FIVE DOZEN LIQUOR JUGS”. Esta frase (pangrama) usa todas las letras del alfabeto. Si alguna letra no carga o se ve rara, lo detectas al instante.
Checklist de configuración (verificación del mapeo)
- Aislamiento: solo un tamaño de fuente mapeado cada vez.
- Prueba de pangrama: escribe una frase A–Z para verificar enlaces.
- Guardado: confirma que Embird ha guardado la configuración (normalmente el mapeo se guarda automáticamente).
Operation
Ahora estás en modo producción.
Pasos de operación
- Teclea el texto requerido.
- Si necesitas redimensionar, aplícalo (~10–20% máximo).
- INMEDIATAMENTE activa Density Map.
- INMEDIATAMENTE activa X-Ray.
- Si pasa el control visual, guarda como archivo nuevo (no sobrescribas el original).
- Envía a la máquina.
Checklist de operación (rutina diaria)
- Chequeo de redimensionado: ¿es necesario? ¿o existe otro tamaño de origen?
- Escaneo visual: ¿revisé Density/X-Ray?
- Prueba en retal: si es un porcentaje nuevo, haz una prueba.
Advertencia (seguridad): mantén los dedos lejos de la barra de aguja durante pruebas. Si te acercas para inspeccionar densidad, no pongas la cara en la trayectoria de la aguja. En diseños demasiado densos, una aguja puede partirse y expulsar fragmentos metálicos.
Advertencia (imanes): si incorporas bastidores magnéticos, manéjalos con respeto. Son potentes. Manténlos lejos de marcapasos y dispositivos médicos implantados, y evita que se cierren de golpe sobre los dedos.
Quality Checks
Cómo se ve un resultado “bueno”
Después de bordar, haz una inspección táctil y visual:
- Tacto: pasa el dedo por el satén. Debe sentirse suave y ligeramente elevado. Si está durísimo o áspero, hay exceso de densidad.
- Vista: levanta la tela a contraluz. ¿Se ve la luz entre puntadas del satén? Entonces hay huecos (te pasaste al aumentar tamaño).
- Estructura: ¿la tela frunce alrededor de la letra? Indica densidad alta o estabilizador insuficiente.
Troubleshooting
Síntoma: la letra solo aparece si escribo comillas (p. ej., "B")
- Causa raíz: la importación automática “Add Folder” no emparejó bien el nombre de archivo con la tecla.
- Solución rápida: clic derecho en el hueco del carácter y selecciona manualmente el
.PES.
Síntoma: la letra tiene huecos (bordes dentados)
- Causa raíz: redimensionaste un .PES hacia arriba (>20%). Las puntadas se separaron.
- Prevención: usa un tamaño de fuente de origen mayor. Si no existe, necesitarás herramientas avanzadas de reparación de densidad (avanzado) o redigitalizar.
Síntoma: letra como bloque duro “antibalas” / el hilo se deshilacha
- Causa raíz: redimensionaste un .PES hacia abajo (>20%). Las puntadas se aplastaron.
- Prevención: usa un tamaño de fuente de origen menor.
- Solución de emergencia: si de verdad tienes que bordarlo, usa hilo más fino (60wt) y aguja más pequeña (65/9), pero es arriesgado.
Síntoma: confusión entre tamaños
- Causa raíz: mezclar tamaños en una sola carpeta.
- Solución rápida: elimina el mapeo. Ve a Windows/Mac Finder. Crea carpetas “Size_1”, “Size_2”. Mueve archivos. Remapea.
Results
Al implementar este flujo, pasas de “probar y rezar” a controlar el resultado.
- Cero fricción: tecleas nombres de forma natural.
- Seguridad: conoces el límite físico al redimensionar archivos de puntadas (~20%).
- Verificación: usas Density Map como red de seguridad.
Cuando tu proceso en software ya va fluido, lo único que te frenará será la velocidad de carga en máquina. Si haces volumen, investiga herramientas como la estación de colocación del bastidor hoopmaster o la estación de colocación del bastidor de bordado hoop master. Combinar datos limpios (fuentes mapeadas) con sujeción mecánica precisa (estaciones profesionales) es la clave para escalar de hobby a operación rentable.

