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Si alguna vez has visto un diseño bordarse y has sentido ese nudo en el estómago cuando la tela empieza a deformarse, o has pensado: “¿Por qué este logo parece una armadura a prueba de balas?”—no eres la única persona.
La densidad de bordado suele ser la villana invisible del taller. En el software de picaje aparece como un número abstracto e inofensivo. Pero en el mundo real de agujas e hilo, una densidad incorrecta se vuelve muy evidente: tela fruncida, roturas de hilo, agujas rotas y esa rigidez tipo cartón que nadie quiere llevar puesta.
Tracy, de JDL Threads, hizo recientemente un experimento que cualquier bordador/a—desde afición hasta taller—debería repetir. Bordó una tabla comparativa muy visual con rellenos Tatami (relleno complejo) y puntadas Satin en un rango de densidad 1,0 a 5,0.
Los resultados responden de forma práctica a la pregunta: “¿Cuál es la zona segura?”. A continuación desglosamos lo que se ve en la muestra, añadimos protocolos de seguridad y convertimos la prueba en un estándar de producción.

La densidad no es “mística”: es el grosor de la puntada que puedes ver y tocar
En el vídeo, Tracy define la densidad con palabras simples: es lo gruesas o finas que se ven las puntadas cuando se bordan. Para que puedas diagnosticarlo sin depender de la pantalla, añade esta capa “sensorial” a la definición.
Piensa en la densidad como “amontonamiento de hilo”.
- Densidad alta (números más bajos en Chroma/Ricoma, p. ej., 1,0): es como intentar aparcar diez coches en un garaje para tres. Las puntadas quedan apretadas de forma agresiva. El resultado se siente rígido, pesado y casi impenetrable.
- Densidad baja (números más altos, p. ej., 5,0): es como aparcar esos coches en un aparcamiento enorme. Hay espacio entre puntadas. La cobertura es más ligera y la tela “respira”.
El “truco” aquí es pura física: cuando fuerzas demasiado hilo (volumen) en un área concreta de tela (capacidad), la tela se desplaza. No tiene a dónde ir y termina arrugándose. Ahí aparece el temido fruncido.
Tracy hizo la prueba en una máquina de bordar multiaguja (simulando un entorno de producción), pero la física es la misma en una doméstica de una aguja o en una industrial.

La preparación “oculta” que hace que una prueba de densidad sea realmente útil (y no solo una muestra bonita)
Una prueba solo es “científica” si controlas variables. Si cambias tela, estabilizador e hilo a la vez, no sabrás qué causó el problema. El método de Tracy funciona porque aisló la densidad como la única variable.
Ella utilizó:
- Software: Chroma Luxe (importando una fuente TrueType “Dreamer”).
- Base: Un título bordado a densidad 4,0.
- Variable: Una tabla comparando bloques de relleno Tatami y números en Satin desde 1,0 (más denso) hasta 5,0 (más ligero).
Protocolo de preparación (nivel taller) para que el resultado sea válido y seguro
Si quieres replicarlo en tu taller para calibrar tu flujo de trabajo, no basta con darle a “start”. Sigue este protocolo para que el resultado sea comparable y para proteger la máquina.
- Selección de tela: Usa una tela que te permita ver el comportamiento real (por ejemplo, un tejido plano). Los tejidos planos muestran muy bien la mecánica de puntada; si quieres detectar fruncido con más facilidad, una tela más “sensible” lo delata antes.
- Hilo en contraste: Evita blanco sobre blanco. Usa un color que contraste (como el azul de Tracy) para detectar si asoma la tela o si hay irregularidades.
- Superficie de inspección: Coloca la muestra terminada sobre una base plana (como una base de corte). No solo mires “agujeros”: comprueba el relieve. ¿Queda plano o hace “cúpula”?
Aviso sobre consumibles (para no falsear la prueba):
* Aguja nueva: Una aguja gastada puede provocar fruncido incluso con densidades correctas.
* Estabilizador cutaway: Para una prueba de densidad, Tracy insiste en probar y observar el resultado real del bordado. Un estabilizador que no soporte bien columnas densas puede engañarte con fallos que parecen “de densidad”.
Checklist de preparación (antes de bordar cualquier prueba de densidad)
- Revisión del diseño: Confirma que el archivo incluye elementos de Tatami (relleno) y Satin (columna).
- Consistencia de material: Usa una sola pieza de tela para toda la tabla (no cambies de retal a mitad).
- Revisión de bobina: Asegúrate de tener bobina suficiente para evitar paradas que parezcan cambios de densidad.
- Revisión táctil del estabilizador: Identifica si el estabilizador es el mismo durante toda la prueba.
- Mentalidad: Asume “desperdicio” controlado: esta muestra se sacrifica para salvar prendas reales.

Cómo construir la tabla exacta 1,0–5,0 en Chroma Luxe (tal como la montó Tracy)
El flujo de Tracy es directo y eficiente: convierte una fuente TrueType en datos de puntada dentro de Chroma Luxe, la duplica y asigna un valor de densidad distinto a cada fila.
Para quien opera una máquina de trabajo continuo como la máquina de bordar ricoma mt 1501, tener esta tabla física cerca de la máquina es más rápido que buscar en manuales: elimina el “a ojo”.
La estructura de la prueba es más importante que la fuente concreta:
- Grupo de control: Una muestra base a “valor estándar” (densidad 4,0).
- Prueba de relleno: Bloques Tatami numerados del 1 al 5.
- Prueba de columna: Números en Satin del 1 al 5.
Así obtienes dos “tablas de verdad”: una para cobertura en áreas grandes y otra para definición de bordes.

Checklist de configuración (antes de arrancar la máquina)
- Validación del rango: Asegúrate de cubrir el tramo crítico: 1,0; 2,0; 3,0; 4,0; 4,5; 5,0.
- Etiquetado: Añade los números (1, 2, 3…) en el archivo. Cuando esté bordado, es fácil confundirlos.
- Revisión de bastidorado: Usa un bastidor que sujete sin deformar. Al golpear suavemente la tela debe sonar como un tambor apagado: tensa, pero no estirada.
- Holgura física: Verifica que los brazos del bastidor no golpeen el cuerpo de la máquina durante los desplazamientos amplios de la tabla.

Resultados en Tatami (relleno complejo): por qué la densidad 1,0 parece “a prueba de balas” y frunce la tela
Cuando Tracy hace zoom sobre los bloques de Tatami, la diferencia es innegable.
- Densidad 1,0 (zona de peligro): Cobertura “total” en teoría, pero desastrosa en la práctica. Las puntadas se montan unas sobre otras. La textura se siente áspera y abultada.
- Densidad 2,0: Sigue siendo muy gruesa. El resultado se percibe como un “parche” rígido.
- Densidad 3,0: Zona de transición. Pesada, pero puede tener sentido cuando buscas un borde muy contundente (por ejemplo, en trabajos tipo aplique, según comenta Tracy).
- Densidad 4,0 (estándar): Punto dulce: relleno uniforme, la tela mantiene caída y no se ve la base asomando.
- Densidad 5,0: Más abierta y ligera. Reduce el fruncido, aunque puede dejar ver algo de color de la tela en ciertas situaciones.
El momento clave: compara la tela alrededor del bloque 1,0 frente al 5,0. En 1,0 se ve fruncido y ondulación extendiéndose hacia fuera. En 5,0 la tela queda mucho más plana.





Qué está pasando (la física del fallo)
Entender el “por qué” te permite corregirlo con criterio.
- Desplazamiento: Cada penetración de aguja empuja fibras. A densidad 1,0 estás forzando miles de penetraciones en un área pequeña; la tela se desplaza y se arruga.
- Acumulación: El hilo tiene volumen. Si lo comprimes demasiado, se levanta, aumenta la fricción y el arrastre puede empeorar el fruncido.
Giro de producción: A veces necesitas más cobertura por exigencia del logo, pero el fruncido persiste incluso en valores razonables (por ejemplo, 3,5–4,0). En ese caso, el problema puede estar más en el bastidor que en el software. Un bastidor de fricción puede pre-deformar la tela y dejar marcas (el famoso “aro” o marcas del bastidor), lo que agrava el fruncido cuando además sumas densidad.
Por eso muchos talleres pasan de bastidores de bordado para máquina de bordar a bastidores de bordado magnéticos cuando se encuentran con este tipo de limitaciones. Los bastidores magnéticos sujetan sin “aplastar” con un aro interior, y suelen ayudar a reducir deformaciones que se vuelven críticas con densidades altas.

Resultados en puntada Satin: el problema del “relieve de pared” en densidad 1,0
Tracy analiza después las puntadas Satin (los números). Para evaluar Satin, usa la prueba de perfil: inclina la tela y mírala de lado.
- Satin 1,0: Se levanta como un “cordón” o cresta 3D. Está tan apretado que el hilo compite por espacio. Esto favorece roturas porque la aguja intenta atravesar una pared de hilo ya existente.
- Satin 2,0–3,0: Sigue muy elevado. Puede servir cuando quieres un borde más contundente.
- Satin 4,0: Limpio, definido y más plano sobre la tela.
- Satin 5,0: Muy plano y ligero. En telas con textura, puede quedarse corto de cobertura y afectar la definición del borde.






Cuándo “demasiado denso” sí es útil (la regla de la excepción)
Un error típico es pensar: “Si 1,0 es malo, entonces nunca debo bajar de 4,0”. No es así: depende del objetivo.
Tracy marca una excepción importante: bordes de aplique. Cuando coses un borde Satin para rematar un aplique, quieres más relieve y cobertura para tapar el borde crudo de la tela.
- Texto/logos: 4,0 a 5,0.
- Bordes de aplique: 2,0 a 3,0 (para un efecto más “cordón” que selle el borde).

El rango seguro de densidad que recomienda Tracy para el bordado diario
Según lo que se ve en la muestra, esta es la “zona segura” para la mayoría de trabajos.
- Rango principal: densidad 4,0 a 5,0.
- Detalle fino: para letras muy pequeñas (menos de 5 mm de alto), puede convenir abrir hasta 5,5 para evitar que se conviertan en un “borroncito”.
Nota experta sobre variación entre softwares: Tracy trabaja en Chroma, donde números más bajos = más densidad. En otros programas la escala puede invertirse o medirse en puntos. Verifica siempre las unidades. La idea universal es la misma: más “cerrado” = más hilo por área.
Otro punto que ella repite (y que separa el bordado de afición del trabajo cobrado): haz siempre una prueba antes de bordar la prenda definitiva. Si trabajas con máquinas de bordar ricoma en contexto comercial, esa prueba es tu póliza contra devoluciones.
Árbol de decisión rápido: elige una densidad inicial según lo que vas a bordar
Usa este flujo para decidir por dónde empezar.
1. ¿Qué tipo de elemento es?
- Área grande (Tatami):
- Inicio: 4,0
- Condición: si la tela es fina, sube a 4,5; si es más estable, mantén 4,0.
- Texto o columnas (Satin):
- Inicio: 4,0–4,5
- Condición: si las letras son muy pequeñas (<5 mm), abre a 5,0+; si son grandes, 4,0 suele funcionar.
2. ¿Cuál es el propósito estructural?
- Decoración (logo estándar): apunta a 4,0 (cobertura sin exceso de volumen).
- Remate de borde (aplique/parche): apunta a 2,0–3,0 (máxima cobertura y relieve).
3. ¿Hay capas (bordar sobre bordado)?
- Sí: la capa superior debe ser más ligera. Si la base está en 4,0, sube el detalle superior a 5,0 para evitar acumulación “blindada”.
Solución de problemas: dos desastres típicos de densidad (síntoma → causa → arreglo)
Si la máquina suena “a golpes” o la tela se ve mal, usa esta tabla.
1) Síntoma: “Anillo de fruncido”
- Visual: ondas alrededor del diseño.
- Causa probable: densidad demasiado alta (p. ej., 1,0), que desplaza la tela.
- Arreglo inmediato: sube la densidad hacia 4,5.
- Arreglo de sistema: el bastidorado puede estar variando. En producción, la consistencia manda. Un dispositivo como una estación de colocación del bastidor de bordado hoop master ayuda a repetir tensión y colocación, aislando la densidad como variable.
2) Síntoma: tacto “cartón” / roturas de hilo
- Sensorial: el bordado queda rígido; el hilo se rompe repetidamente en la misma zona.
- Causa probable: densidad “a prueba de balas” (1,0–2,0). La aguja golpea hilo ya puesto y aumenta la fricción.
- Arreglo inmediato: aligera a 4,0+.
- Arreglo oculto: si usaste adhesivo temporal, revisa si hay residuo en la aguja.
Ruta de mejora cuando la densidad ya está bien, pero la producción sigue siendo lenta
Cuando dominas la densidad, aparece el siguiente cuello de botella: eficiencia de flujo. El archivo está perfecto, pero tardas demasiado en colocar en bastidor, cargar y terminar.
Si estás luchando con marcas del bastidor o fatiga por el cierre manual:
- Nivel 1 (técnica): método “float” (bastidorar solo el estabilizador y fijar la prenda con adhesivo). Es rápido, pero exige control de alineación.
- Nivel 2 (alineación): usa una estación de colocación del bastidor para bordado a máquina para colocar más rápido y sin medir cada prenda.
- Nivel 3 (velocidad y seguridad): pasa a bastidores magnéticos. En multiaguja, suelen acelerar el bastidorado y reducir deformaciones por presión.
Checklist operativo (rutina repetible antes de bordar una prenda real)
- La prueba: borda una muestra de densidad en un retal similar.
- Revisión en plano: inspecciona rellenos Tatami sobre mesa. Si hace “cúpula”, aligera densidad.
- Revisión en ángulo: inspecciona Satin de lado. Si parece una cresta elevada, aligera densidad.
- Zona segura: confirma 4,0–5,0 para trabajo estándar.
- Excepción: usa 2,0–3,0 solo si estás sellando un borde de aplique.
La densidad no es una apuesta: marca la diferencia entre un trabajo casero y un producto profesional. Borda la tabla de Tracy, cuélgala en tu pared y deja que la física juegue a tu favor.
FAQ
- Q: En el software de picaje Chroma Luxe, ¿qué rango de densidad (escala 1,0–5,0) es un punto de partida seguro para relleno Tatami y texto en Satin en una máquina de bordar multiaguja?
A: Usa densidad 4,0–5,0 para la mayoría de rellenos Tatami y texto/columnas en Satin para evitar fruncido y rigidez tipo “cartón”.- Inicio: pon Tatami en 4,0 (sube a 4,5 en camisetas finas) y Satin en 4,0–4,5 (abre a 5,0+ para letras muy pequeñas por debajo de 5 mm).
- Comparación: borda primero una prueba pequeña en una tela similar con el mismo estabilizador y el mismo hilo.
- Comprobación de éxito: el Tatami queda plano sobre la mesa (sin abombarse) y el Satin refleja uniforme (sin cresta elevada al verlo de lado).
- Si aún falla… verifica que la escala del software no esté invertida (algunos programas miden distinto) y revisa tensión de bastidorado y elección de estabilizador.
- Q: Al bordar una muestra de prueba de densidad, ¿qué consumibles “ocultos” deben controlarse (tipo de aguja y tipo de estabilizador) para evitar falsos fruncidos?
A: Empieza con una aguja nueva 75/11 y usa estabilizador cutaway de 2,5 oz para que la prueba sea válida.- Sustituye: instala una aguja nueva antes de la prueba (una aguja gastada puede fruncir incluso con densidad “segura”).
- Usa: estabilizador cutaway (el tearaway puede fallar con Satin/columnas densas y engañar el resultado).
- Mantén: borda toda la tabla en una sola pieza continua de tela; no cambies de retal a mitad.
- Comprobación de éxito: la tabla se borda de forma consistente en todas las filas sin distorsiones aleatorias “no relacionadas” con los cambios de densidad.
- Si aún falla… revisa que la bobina tenga hilo suficiente para evitar paradas que parezcan problemas de densidad.
- Q: ¿Cuál es el estándar correcto de bastidorado para una tabla de densidad para evitar deformación de la tela y fruncido relacionado con marcas del bastidor?
A: Coloca la tela en el bastidor tensa como un tambor apagado—firme pero sin estirar—para que el bastidor no deforme la tela antes de bordar.- Golpea: ajusta hasta que suene como un tambor apagado (tenso, no “trampolín”).
- Confirma: usa un tamaño de bastidor que sujete sin estirar y verifica que los brazos del bastidor tengan recorrido libre en la máquina.
- Etiqueta: añade etiquetas digitales (1, 2, 3…) en el archivo para identificar los resultados.
- Comprobación de éxito: la tela queda plana alrededor del diseño sin un “anillo” de ondas solo por la tensión del bastidor.
- Si aún falla… considera que un bastidor de fricción puede estar aplastando/deformando la tela; cambiar a un bastidor magnético a menudo reduce el fruncido causado por el bastidor.
- Q: ¿Qué causa el “anillo de fruncido” alrededor de un relleno Tatami con ajustes muy densos (densidad 1,0–2,0 en Chroma) y cuál es el arreglo más rápido?
A: El arreglo más rápido es aligerar hacia 4,5, porque la densidad extrema desplaza la tela y empuja ondas hacia fuera.- Ajusta: aumenta el valor de densidad (alejándote de 1,0) y vuelve a probar antes de bordar una prenda real.
- Estabiliza: usa estabilizador cutaway en la prueba para soportar la penetración.
- Aísla: mantén constantes tela, hilo y estabilizador para que la densidad sea la única variable.
- Comprobación de éxito: desaparecen las ondas alrededor del bloque y la tela circundante queda plana.
- Si aún falla… revisa la consistencia del bastidorado; una estación de colocación ayuda a repetir tensión y colocación.
- Q: ¿Qué causa roturas repetidas de hilo y tacto “cartón” en puntadas Satin con densidad 1,0–2,0 en Chroma, y qué se debe revisar además de la densidad?
A: Aligera la densidad de Satin a 4,0+ y revisa fricción, porque un Satin demasiado apretado forma una cresta elevada que la aguja golpea repetidamente.- Reinicia: lleva texto/columnas Satin al rango 4,0–5,0 y borda un segmento pequeño de prueba.
- Inspecciona: inclina la tela unos 45° y mira de lado para detectar el perfil de “cresta”.
- Limpia: si usaste adhesivo temporal, revisa si hay residuo en la aguja y cámbiala si hace falta.
- Comprobación de éxito: el Satin queda más plano, la máquina deja de romper hilo en el mismo punto y la superficie se ve suave en lugar de “cuerda”.
- Si aún falla… repite la prueba con una aguja nueva 75/11 y estabilizador cutaway para descartar arrastre por consumibles.
- Q: ¿Qué regla de seguridad debe seguir el operario al usar densidad extrema (1,0 en Chroma) o al inspeccionar la calidad durante un bordado en una multiaguja?
A: No uses densidad extrema primero en prendas caras y nunca metas los dedos dentro del área del bastidor con la máquina habilitada.- Prueba: borda densidad extrema solo en retal primero para evitar agujeros, acumulación de calor y deshilachado.
- Observa: pausa/detén la máquina antes de inspeccionar de cerca.
- Posición: mantén las manos lejos del área de la barra de agujas porque el cabezal multiaguja puede moverse rápido sin aviso.
- Comprobación de éxito: el operario inspecciona con la máquina detenida, sin riesgo de contacto con aguja/prensatelas.
- Si aún falla… baja el ritmo: convierte la prueba en parte del estándar antes de cualquier tirada.
- Q: ¿Qué precauciones de seguridad con imanes se requieren al usar bastidores magnéticos industriales para reducir marcas del bastidor y acelerar el bastidorado?
A: Trata los bastidores magnéticos como un riesgo industrial de pellizco: mantén los dedos fuera al cerrar y mantén los imanes lejos de marcapasos y dispositivos médicos implantados.- Manejo: cierra los marcos magnéticos de forma controlada para evitar pellizcos fuertes.
- Almacenaje: usa separadores para que no se junten de golpe.
- Separación: mantén los bastidores magnéticos lejos de implantes médicos y dispositivos sensibles.
- Comprobación de éxito: el bastidorado es más rápido, sin anillo de presión, y las prendas gruesas quedan sujetas sin forzar.
- Si aún falla… revisa grosor de prenda y método de alineación; una estación de colocación puede mejorar la consistencia antes de buscar más velocidad.
